viernes, 3 de abril de 2009

LA AMISTAD.

¿Qué es para mí la amistad?
Pues realmente, muchas veces, no se realmente si conozco el significado de amistad, pero lo que sí tengo claro, es que mi concepto de amistad, no debe coincidir en muchas ocasiones con el concepto de amistad, que tienen los demás.
Quizás, debo revisar mi concepto de amistad, y poner al día este término y actualizarlo a la realidad de los tiempos que corren.
Para mí, la amistad, va muy ligado al concepto de lealtad y fidelidad, y debe ser por ello, que cuando un "amigo" rompe esa lealtad o esa fidelidad hacia mi persona, rompe del mismo modo la confianza que pueda tener yo hacia esa persona.
No es la primera vez que me sucede, ni supongo que será la última, porque de esto no se aprende, por más que a uno se la jueguen una, dos, tres veces o en infinitas ocasiones.
En estos últimos dos años, he sentido como alguien que podrías considerar un amigo, me la ha jugado, y que aún hoy, en el día de hoy, me la puede estar jugando, es fácil dar el beso de judas y luego entregarte a las manos de aquel que quiere tu cabeza en bandeja de plata.
Es fácil, decirte unas amables palabras, y por detrás, clavar el frío acero por la espalda y apretar hasta conseguir que te desangres, y más aún, cuando uno no se puede defender, es fácil manipular la realidad, y decir todo aquello que pueda perjudicar, pero aún es más triste y lamentable, lanzar juicios de valor sin escuchar o dar la oportunidad a la otra parte.
No hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere escuchar.
Hay cosas, que el dinero no puede comprar, o quizás, mejor dicho, hay cosas que el dinero no debería comprar, pero lamentablemente y como dijo Quevedo, poderoso caballero es don dinero.
Ayer, me decía una persona: "Me han hablado de ti en la Conferencia Nacional sobre Formación Bonificada"
Le pregunté por lo que habían dicho y quien le había hablado de mí.
Me contestó: "Se dice el pecado, pero no el pecador, pero me han hablado muy bien de ti como persona sería, responsable y legal".
Como persona, puedo decir, que me considero una persona sería, responsable y legal, quizás, esta persona que habló de mí no sea ni siquiera mi amigo o amiga, pero me siento orgulloso de que por lo menos se que hay una persona que habla bien de mí.

2 comentarios:

  1. creo que la primera vez que escuche la frase:

    "lo que importa es que hablen de uno aunque sea mal" la escuché de tu boca, es de esas cosas que tienes grabadas a fuego en la cabeza.

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  2. No me convence eso de que si tú no demuestras ser mi amigo, yo no quiero ser amigo tuyo. O se es amigo o no, y da igual que te propongas serlo o dejar de serlo: eso no cambia la condición de amistad. No es un contrato que se pueda romper o firmar, ni dejar unilateralmente o bilateralmente.

    Lo que a veces ocurre es que no nos parecen suficientes o procedentes las manifestaciones de amistad que tienen hacia nosotros los que consideramos nuestros amigos, y tendemos a dar la respuesta más sencilla: la amistad se esfumó.

    Si fuesemos amigos, poco me importaría que pensases que hemos perdido la amistad, porque a los amigos de verdad se les perdona hasta eso.

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