
Ayer, hubo debate electoral, al igual que 12 millones de espectadores lo estuve viendo. Personalmente, me defraudaron los dos. Rajoy, porque nada más hacía leer su guión, lo que traía escrito, no se salía de lo marcado por sus asesores.
Pero quizás, me defraudó más Rubalcaba, desde mi punto de vista, no presentó batalla, desde el primer momento le vi con un rol que no se correspondía en principio con el de candidato, me pareció más que había adquirido el rol de oposición desde un principio, parecía que estaba más en el congreso que en un debate televisado.
Con el transcurso del debate continuaba haciendo "publicidad" del programa electoral del PP, para mí un error, porque lógicamente Rubalcaba diría una cosa, que aunque pueda ser verdad, Rajoy diría lo contrario, ya que según Rubalcaba el programa es ambiguo, como si los demás programas electorales en un momento dado no lo fueran.
En fin, el final del debate me pareció muy digna, al fin al cabo, Merkel, Sarkozy, FMI, BCE y la UE ya nos han dicho lo que tenemos que hacer, SÍ o SÍ.
Lo que necesitamos es saber la verdad. Sólo y únicamente la verdad. ¿Tanto cuesta?
¿Quién gano? Creo que ganó Rajoy, porque Rubalcaba hizo el papel de oposición más que el de candidato, y si él mismo, no confía en sus posibilidades para ser Presidente, ¿cómo voy a confiar yo en él?
Pues por extraño que te parezca, a mí me decepcionaron menos de lo que yo pensaba. Puede ser que tuviera muy pocas esperanzas depositadas en estos dos candidatos o que mis expectativas sobre el nivel de debate fueran tan bajas que cualquier cosa me pareció decente. Eché de menos algunos temas (reforma constitucional, estado de las Autonomías...) y por otros pasaron de puntillas, como si no quisieran hacer ruido (¿por qué ninguna mención sobre lo que van a hacer en relación con ETA?). Me gustaría analizar por separado a los dos contendientes:
ResponderEliminarRAJOY: A un político yo le pido, entre otras muchas cosas, corazón. Lo que dice me tiene que llegar y me tiene que llegar porque veo que a ese político le sale de dentro estar ahí, luchando por nuestros derechos, por los ciudadanos, por los desfavorecidos, por los parados. ¿Dijo algo Rajoy con corazón? Nada en absoluto. Hasta cuando hablaba del desempleo y de la economía y nos endilgaba unos discursos insustanciales y sin compromiso tenía que leer en los papeles. Llevaba los mensajitos, no ya aprendidos, sino escritos por algún asesor que le movía los hilos por detrás. Parecía una marioneta, hasta sus gestos son de muñeco sostenido por un ventrílocuo (¿la CEOE? ¿Angela Merkel? ¿Sarkozy? ¿Todos ellos?). No nos dijo qué va a hacer, solo nos contó lo que ya sabíamos: que ahora lo principal es el paro, la economía...Faltaría más.
RUBALCABA: A diferencia de Rajoy tuvo más corazón y trató de conseguir un objetivo que no era sencillo del todo: quitar la máscara a su oponente. Le puso contra las cuerdas en varias ocasiones, le preguntó, le forzó a retratarse y siempre obtuvo la misma respuesta de Rajoy: el silencio. Quizá se excedió en su papel, pues es verdad que a veces parecía un periodista tratando de poner en aprietos a un entrevistado, pero yo comprendo esa actitud de Rubalcaba porque él, como yo y como muchos otros españoles, a fecha de hoy, a 13 días de las elecciones no sabemos qué va a hacer el PP cuando llegue al Gobierno. Hasta ahora no han destapado ninguna de sus medidas ocultas ni han explicado nada sobre su ambiguo programa. Van a llegar al poder (si es que llegan) sin haber aportado una sola propuesta con cierto detalle. Solo vaguedades. Eso tiene una ventaja claro: así no van a incumplir su programa. Porque no tienen.