
Existen características típicas del buen negociador:
- Le gusta negociar: La negociación no le asustas, al contrario, la contempla como un desafió, se siente cómodo.
- Es entusiasta: Aborda la negociación con ganas e ilusión. El objetivo es alcanzar un buen acuerdo.
- Es un gran comunicador: Presenta con claridad su oferta, consiguiendo captar el interés de la otra parte.
- Es persuasivo: Convence, sabe utilizar con cada interlocutor argumentos apropiados, los que más le interesa en cada momento.
- Es muy observador: Capaz de captar el estado de ánimo de la otra parte, lee el lenguaje no verbal.
- Es sociable: Es una cualidad fundamental, sabe romper el hielo para crear un ambiente de confianza, conversación interesante, variada, animada oportuna.
- Es respetuoso: Muestra respeto hacia la otra parte, comprende la posición del oponente, e incluso comprende que luche por sus intereses. La meta es llegar a un acuerdo justo y beneficioso para ambas partes.
- Honesto: Tiene buena fe y no busca engañar al oponente, cumple lo acordado, es persona de palabra.
- Profesional: Capacitada, amplia formación, prepara al detalle toda nueva negociación, sin dejar nada al azar.
- No le gusta la improvisación, no le gusta la falta de rigor, ni la falta de seriedad: Conoce al detalle su oferta, conoce como está su oferta con respecto al mercado, y conoce como satisfacer las necesidades de la otra parte.
- Es meticuloso: Tiene información, ensaya sus presentaciones al detalle, define con precisión su estrategia, sus objetivos, y jamás olvida los pequeños detalles.
- Es sólido: Con las ideas muy claras, sabe lo que quiere, conoce hasta donde va a ceder, sabe a lo que no va a renunciar por nada, educado, firme en sus ideas, aunque sin llegar a la inflexibilidad.
- Tiene autoconfianza: Seguro de su posición, no se deja impresionar por la otra parte, no se siente intimidado por el carácter agresivo de la otra parte, sabe mantener la calma en situaciones tensa e incomodas.
- Ágil: Capta inmediatamente los puntos de acuerdo y de desacuerdo, reacciona con rapidez, encuentra soluciones, toma decisiones sobre la marcha, sabe ajustar su posición en función de la nueva información que recibe y de la marcha de la negociación. Muy importante, no deja escapar una oportunidad.
- Es expeditivo: Busca resultados a corto plazo, pero sin prisas, la negociación tiene su propio tiempo y el tiempo hay que respetarlo, sabe su objetivos y se dirige hacia ellos, los obstáculos están para superarlos, no desiste sin antes haber planteado batalla.
- Acepta el riesgo: Sabe tomar decisiones a sabiendas del riesgo que eso conlleva, pero no es un imprudente.
- Paciente: Sabe esperar, el tiempo de negociación hay que respetarlo, no se precipita a llegar a un acuerdo por miedo a perder el negocio.
- Creativo: Encuentra la forma de superar los obstáculos, descubre soluciones novedosa e innovadoras, y detecta nuevas áreas de colaboración.
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