
Pues por extraño que te parezca, a mí me decepcionaron menos de lo que yo pensaba. Puede ser que tuviera muy pocas esperanzas depositadas en estos dos candidatos o que mis expectativas sobre el nivel de debate fueran tan bajas que cualquier cosa me pareció decente. Eché de menos algunos temas (reforma constitucional, estado de las Autonomías...) y por otros pasaron de puntillas, como si no quisieran hacer ruido (¿por qué ninguna mención sobre lo que van a hacer en relación con ETA?). Me gustaría analizar por separado a los dos contendientes:
RAJOY: A un político yo le pido, entre otras muchas cosas, corazón. Lo que dice me tiene que llegar y me tiene que llegar porque veo que a ese político le sale de dentro estar ahí, luchando por nuestros derechos, por los ciudadanos, por los desfavorecidos, por los parados. ¿Dijo algo Rajoy con corazón? Nada en absoluto. Hasta cuando hablaba del desempleo y de la economía y nos endilgaba unos discursos insustanciales y sin compromiso tenía que leer en los papeles. Llevaba los mensajitos, no ya aprendidos, sino escritos por algún asesor que le movía los hilos por detrás. Parecía una marioneta, hasta sus gestos son de muñeco sostenido por un ventrílocuo (¿la CEOE? ¿Angela Merkel? ¿Sarkozy? ¿Todos ellos?). No nos dijo qué va a hacer, solo nos contó lo que ya sabíamos: que ahora lo principal es el paro, la economía...Faltaría más.
RUBALCABA: A diferencia de Rajoy tuvo más corazón y trató de conseguir un objetivo que no era sencillo del todo: quitar la máscara a su oponente. Le puso contra las cuerdas en varias ocasiones, le preguntó, le forzó a retratarse y siempre obtuvo la misma respuesta de Rajoy: el silencio. Quizá se excedió en su papel, pues es verdad que a veces parecía un periodista tratando de poner en aprietos a un entrevistado, pero yo comprendo esa actitud de Rubalcaba porque él, como yo y como muchos otros españoles, a fecha de hoy, a 13 días de las elecciones no sabemos qué va a hacer el PP cuando llegue al Gobierno. Hasta ahora no han destapado ninguna de sus medidas ocultas ni han explicado nada sobre su ambiguo programa. Van a llegar al poder (si es que llegan) sin haber aportado una sola propuesta con cierto detalle. Solo vaguedades. Eso tiene una ventaja claro: así no van a incumplir su programa. Porque no tienen.
Quique en el final del debate se hablo de ETA, se comprometían ambos a seguir unido.
ResponderEliminarDespués vino una sesión de pasteleo, que a mí personalmente, me pareció que estuvieron a punto de besarse apasionadamente.
Me pareció, que era como, bueno, chico esto ya ha terminado, ahora esperamos que se celebren las elecciones, que venga Merkel y Sarkozy, le metan la mano por detrás a quien gane y haga la marioneta el tiempo que pueda.
En fin quedan 10 días de no campaña electoral.
Se habló de ETA pero ambos se pasaron mutuamente la mano por el lomo y eludieron la responsabilidad del debate. Yo quiero saber si se van a acercar presos y en qué condiciones, si van a negociar con algún sector de la banda terrorista, si van a reunirse con los independentistas vascos (obvia decir que democráticos). En fin, qué va a pasar a partir de ahora, con los que mataron y con los que sufrieron las muertes.
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